martes, 28 de junio de 2011

Las caras de Campillos

Con este video quiero mostrar el rostro del compañerismo de los antiguos alumnos del colegio San José. En el no estan todos los que fuimos...



Vá por vosotros campilleros

martes, 24 de mayo de 2011

ULTIMA VOLUNTAD DE RAFAEL PADILLA MESA.

ULTIMA VOLUNTAD DE RAFAEL PADILLA MESA.

“La hierba, como todas las cosas grandes e importantes de esta vida, crece de noche, lejos del ruido y del estrépito, envuelta simplemente en silencio y sin que nadie la vea crecer..." !!!

Pueblo de Cañete la Real:!!!

Me dirijo a vosotros en nombre de Rafa, que ha sido mi Maestro durante veintidós años y me dejó el encargo, cuando llegara este momento, de transmitiros su última voluntad.

Así sea.



Amigos de Cañete:

Una vez más el viento me obliga a marchar lejos, no tengo la prisa del viento, pero debo irme.
He sido un maestro sin escuela, que os ha intentado ofrecer siempre lo mejor de su corazón y ayudaros en la medida que me ha sido posible.

Sabéis que os he esperado muchas tardes para veros regresar cansados de vuestros duros trabajos, y compartir con vosotros unas cervezas, unos vinos, o un poco de conversación.

Ahora quiero que sepáis que en la quietud de la noche he caminado por vuestras calles y mi espíritu habitó en vuestras casas. Y los latidos de vuestro corazón estuvieron en mi corazón y vuestro aliento acarició mi cara.

Os conozco a todos, han sido muchos años entre vosotros. Yo he sabido de vuestra alegría y de vuestro dolor, de vuestra tristeza y de vuestros problemas y cuando dormíais, vuestros sueños florecían en mis sueños.
Y, a menudo, fui entre vosotros como un lago entre montañas. Reflejé vuestras cumbres y vuestras laderas y aún el fluir de vuestros pensamientos y vuestros deseos, en mis palabras, mis poemas, mi pintura y mis lágrimas...

Y vino a mi silencio; el torrente de risas de vuestros niños y los ríos anhelantes de vuestra juventud, y cuando llegaron a lo más profundo de mi ser, los torrentes y los ríos no cesaron de cantar.

Pero algo más dulce que las risas y los anhelos vino hacia mí. Fue lo infinito en vosotros. Vuestra sencillez; que me conmovió siempre y me hizo aprender tanto de vuestras costumbres. Porque lo sencillo de un hombre es lo que lo hace precisamente ser infinito y eterno.

Yo os bendigo, porque cuando la sociedad me lo arrebató todo, vosotros me acogisteis para arroparme y me hicisteis sentir uno más entre vosotros.

Dais mucho y no sabéis que dais y eso os hace grandes; como el sol, el viento o la lluvia qué se pasean por vuestros campos...

Ahora, he de despedirme de vosotros porque ha llegado el momento de partir por última vez y entregar mi cuerpo a la tierra amable y deseo pediros un favor, el último de todos:
  • que no dejéis que me hagan ningún homenaje, que no le pongan mi nombre a ninguna de vuestras calles, que no intenten tan siquiera recopilar mis poemas para publicarlos, porque nunca me consideré mejor que vosotros y nunca me gustaron las distinciones.
Pensad que la muerte no es la que mata al hombre, sino el desprecio y el olvido. Y que no hay mejor homenaje para un buen hombre que un entierro sencillo.

Vine a vosotros " ligero de equipaje" y así me marcharé al caer la noche.

Vosotros, pueblo de Cañete, fuisteis mi vida y me disteis todo lo que necesité para vivir entre vosotros, en vuestro pensamiento y en vuestros corazones. Los verdaderos homenajes siempre se hacen en vida, y vosotros ya me lo habéis hecho.

Dejadme, pues, que me vaya de forma sencilla y humilde y así, si alguna vez, cuando pase el tiempo, mi voz se hace débil en vuestros oídos y mi amor se desvanece en vuestro recuerdo, entonces vendré con un corazón más lleno de luz y unos labios más dóciles para hablarles a vuestros espíritus.

Y por mucho que la muerte me esconda y el gran silencio me envuelva, podréis reconocerme siempre escondido tras las sonrisas de vuestros niños, entre las arrugas de vuestros rostros cansados, en el sudor de vuestras frentes, entre las heridas y grietas de vuestras manos, en vuestros sueños e ilusiones más queridas, en vuestras soledades y tristezas y también entre vuestras alegrías. Buscadme en vuestras calles más solitarias, en el perfume de vuestras flores, en el aroma de vuestros campos, en los rincones más apartados de vuestros bares y tabernas y en ese último momento de la noche en que ya cansados del día vuestros ojos se cierran por unas horas para poder recuperar fuerzas...

Ahí me encontraréis y allí estaré para hablaros en voz baja. Pero buscadme como un niño busca, con el corazón abierto, desnudo y desgarrado. Sólo así me encontraréis.

Por todo esto, no deseo que estéis tristes y apenados. La muerte es un viaje más de los muchos que hice en vida y al igual que siempre os lleve en mi corazón, entonces, de la misma manera será ahora, porque aunque el cuerpo se termina quebrando, el alma sigue viviendo eternamente gracias al Amor, vuestro amor; que hará posible que viva en vosotros, a través de vosotros...

Es necesario que realice este último viaje, todos habréis de hacerlo alguna vez porque:
  • Sólo cuando bebáis en el rio del silencio, cantareis de verdad.
  • Sólo cuando hayáis alcanzado la cima más alta de-la montaña, comenzará el verdadero ascenso.
  • Y sólo cuando la Tierra reclame vuestros miembros, bailaréis de verdad.
No hay otra manera de llegar a la Luz, porque para llegar al final del camino hay que convertirse, en el propio camino, al igual que la semilla ha de morir para convertirse en flor...

Pueblo de Cañete, amigos míos; Me voy con la esperanza y la certeza de que algún día no muy lejano volveremos a estar juntos en la Luz; pero hasta entonces recibid todo el amor y el agradecimiento de mi corazón mediante este poema último:


Es muy tarde y estoy escuchando The Boxer
(Paul Simón G.) Estoy solo, vencido...
no preguntes la causa, sólo soy eso,
lo que la sociedad creó y destruyó sin piedad...
The Boxer, canción en la que me refugio
como si fiíese mi última oración,
mi última petición al mundo... !!
No me desprecies soy Boxeador
que ha perdido su último combate... !!
Reza y quiéreme cuando oigas
esos golpes grandes y crudos de The Boxer.

Gracias. Rafael Padilla Mesa.




Transcripción del original realizada por: Alejandro S. Martínez Martínez. (Almería-Granada)
Tratamiento informático del documento realizado por: José Luis Aragón (Chilches, Málaga) (2011)
Agradecimientos: Francisco Herrera Avilés por atesorar esta belleza llena de sensibilidad (2011)

martes, 15 de febrero de 2011

Videos de Campillos

Este video ha sido realizado por mi buen amigo Izhar


El enlace al video en http://www.youtube.com/watch?v=L2yUTXbdg54&feature=related



Un video Realizado por Elena Serrano

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Mi primer viaje (y II)

¿Entonces estas en Sexto de E.G.B.? Hum! Vamos a ser compañeros. Yo tenía que sacar toda la información posible. ¿Cómo te llamas? Me pregunta -José Luis-, y engolando su voz me dice “Mi nombre es Alejandro de Urrutia y Estupiñán-Bolea* pero mis amigos me llaman Alexander.” ¡Fiú! vaya apellidos pienso yo. Y antes de que terminase con estos pensamientos me aclara: Es que vengo de dos familias de mucho dinero (…) Mi papá es pintor (…) ¿Cómo? ¿Es no has oído hablar de él? Y mi mamá es intelectual ¿Eres de Madrid? ¿Dónde vives?, Y con voz tenue le contesto -en la calle de la Oca- ¿Y eso dónde está? Pues yo vivo en la calle Serrano. La verdad es que la conversación empezaba a tomar unos derroteros que no esperaba.

Me relata su trayectoria por los diferentes internados, unos más orientados hacia la formación tanto espiritual como humanística, otros más orientados hacia la disciplina. Se daba la circunstancia de que habíamos coincidido en el prestigioso SEK. Él había hizo un año en el SEK El Castillo en donde además de una formación de primera, disfrutaba de pistas de tenis, baloncesto, piscina tanto al aire libre como cubierta, caballos… y yo había estado en el SEK de Arturo Soria. ¿Y en San José se practica hípica? Nooo Alex, pero en San José tenemos cine, teatro, pistas de baloncesto, tenis, un campo de futbol, hockey sobre patines, un gran gimnasio. No daba demasiados detalles de las condiciones deportivas que tenia Campillos. Después de haber pasado un verano en el SEK, tenía mis propias ideas de lo cutre que era el deporte en San José y de las carencias de material deportivo. Me dice que se va a cenar, eso me hace recordar el bocata preparado por mi madre y de las 500 pesetas que me había dado para los gastos varios como el taxi desde Bobadilla a Campillos. Al final me dice que le consultará a su madre pero, diga lo que diga y se ponga como se ponga, cenaremos juntos.

Ahí estábamos los tres en el coche restaurant del Costa del Sol, Alex, su madre –una señora estupendísima- y yo. Empezamos a cenar y a conversar. Bueno, más que conversar aquello era un interrogatorio en toda regla. Todo hay que decirlo, la clase no lo hace todo, esta señora “superestupendísima” debía de ser de algún servicio secreto de segunda por la forma de enhebrar las preguntas. No se parecía en nada a los interrogatorios a los que me tenía acostumbrado mi madre. Preguntaba cómo funcionaba el centro, la lavandería, la reserva de los campos de deportes, las actividades extraescolares, las excursiones, los dormitorios, la limpieza, “el-la-los”…

Por las preguntas que hacía ya iba yo haciéndome una idea de lo perdidos que andaban. Me daba la impresión que les habían vendido un centro que no existía. Seguían las preguntas acerca de los muchos servicios que daba por supuesto esta mujer y que, evidentemente, su hijo no iba a encontrar. Me volví a centrar mi objetivo, el recabar toda la información posible, no en darla. Mi objetivo era abandonar mi situación de Bi-Novato. Les hablé del cine, de que en los fines de semana se podrían llegar a ver hasta 5 películas todas muy “buenas” ¿Títulos? ¡Huy no recuerdo ahora ninguno! Por cierto Alex, cuando lleguemos te he de decir cómo conseguir las entradas para el cine. ¿Hay que llevarlas? Si, son gratis, pero sin ellas no te dejan entrar. Acababa de centrarme, acababa de poner mi primer ladrillo del muro que me separaría de mi status de novato. Empezaba a ser veterano. Tras esto ya me lancé, Alex pero antes de tener las entradas de cine has de coger el número de ducha. ¿Están numeradas? Me pregunta la madre, si señora, además de numeradas tienen un horario. Es que somos 2500 alumnos. ¡Qué organización! Ves Alex, esto es lo que necesitas, mano dura y mucha disciplina. Entradas para el cine, planificación y asignación de ducha, la ropa numerada para la lavandería, una alimentación de primera y unas instalaciones deportivas inmejorables (…). ¿Dejan fumar? No señora, fumar está prohibido para los alumnos que cursen por debajo de 8º de E.G.B. Eso me gusta, no creo que críos con 11 años deban de fumar. ¿Tiraste el tabaco como te dije Alex? Si mamá, lo tiré, bueno esto…, se lo di a la “chica”. Mientras dice esto me mira brevemente, lo justo para que sea una mirada imperceptible de complicidad.

La madre cotorreaba acerca del marido, de lo bien que pintaba. No entendía que no conociera la “obra” de su marido. Después me hizo un recorrido por el árbol genealógico del artista, desde sus orígenes hasta hoy en día. La verdad es que cuando empezó a ir hacia atrás en el tiempo y empezaron a caer “Urrutias” y “Estupiñanes-Bolea” de tal forma que hasta se vislumbraban orígenes comunes. Yo ya me había puesto en modalidad “respuesta automática” y contestaba con respuestas cortas, secas y monosílabicas. Viajó tan atrás en el tiempo que al final me sacó un primo del tatarabuelo de su marido que estuvo con un tío bisabuelo mío en Buenos Aires y que seguro que se conocieron ya que ambos eran “constructores”. Bueno hay que aclarar que mi tío bisabuelo era albañil y seguramente el primo octavo ese también lo sería… Claro, evidentemente si tiras lo suficiente hacia atrás coincidirá que tenemos familiares comunes; Adán y Eva.

Después de dos largas horas de charla superficial tocó ir a dormir. Yo a mi litera de tres alturas y ellos a su coche cama de 1ª clase. Tras una noche larguísima a las 6 de la mañana pasó el revisor, avisando que llegaríamos a Bobadilla a las 7.30. En el tren hacía un frio de cuidado, Me levanto, no tengo muchas ganas de desayunar. Coincido con Alexander en el pasillo, me vuelve a invitar a desayunar con ellos. Ok, bien, encantado. Acompañamos al café con leche con unos “croasans” madrileños. ¡Qué ricos que están! Dulces, con algo de fruta escarchada dentro, mullidos, con ese sabor a mantequilla (…) Cada vez que me tomo un croasan recuerdo esos bollitos de mi infancia.

Amaneciendo llegamos a Bobadilla, con un frio de cuidado, casi frisando los 0º C. vamos ni frio ni calor. Bobadilla, que en 1976, era una aldea antequerana perdida en medio del campo y cuyo medio de subsistencia principal era la agricultura, también vivía de la estación de tren pues era un punto neurálgico de la vida ferroviaria andaluza y, de forma derivada, de los alumnos que trimestralmente deambulaban por la estación. Otro punto de riqueza del pueblo era el Bar Juani, cafetería estratégicamente situada frente por frente de la estación y que era el sitio en donde todos nos tomábamos un cafelito a la espera del taxi, justo antes de ir a Campillos . Matabamos el tiempo oyendo los exitos de la gramola mientras calentabamos las manos con el café hirviendo. Finalmente otra fuente de ingresos importante de la comarca era el único taxi del pueblo, que te cobraba 300 pesetas por hacer los 14 kilómetros que separaba ambas poblaciones.

Me sorprendió que al llegar a nuestro destino Alex se bajara del tren solo,. Su madre se quedaba pues seguía camino hacia Málaga en donde había quedado con una tal “Mari-Puchi” y tenían que debatir acerca de la liberación femenina frente a los cambios políticos que se avecinaban…. Y claro, no podía faltar a su cita con “Mari-Puchi”. La verdad es que no me imaginaba a esta señora tan estupenda quemando su carisimo sujetador o lanzando sus paños menores a la cara del pópulo tal y como había visto hacer a las feministas más radicales en las manifestaciones de la plaza de toros de Vista Alegre. Eran extraños esos convulsos años de transición.

Cogimos el taxi, un Seat 1500, íbamos Alex y yo solos. Yo cargaba con mis maletas (dos) y el con las suyas (otras dos) y un colchón. Sentía el desasosiego de volver a un sitio odiado, y a medida que avanzábamos por los campos de olivos y de trigo sentía que la oscuridad se iba apoderando de mi corazón, desplazando la alegría de haber estado con los míos.

Volvía a Campillos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Mi primer viaje

Es extraño, no recuerdo el viaje de las Navidades del 76 desde Campillos a Madrid. Llevo dándole vueltas desde hace días y no lo consigo. Seguro que viajé con los autobuses de Lillo. No, no hay forma, se ha diluido.

En esta serie de relatos cortos os relato el cómo, el qué y el cuándo. Pero me vais a permitir la licencia de que, en algunos relatos, cambie el quién. Muchos de vosotros reconoceréis estos nombres, es normal, éramos una comunidad cerrada y algunos de nosotros éramos famosos por lo “revoltosos”. Dado que algunas personas pudieran tener problemas ya que su vida puede ser de interés del amarillismo periodístico español, he decidido el cambiar nombres y algunas situaciones. Creo que después de todo lo que hemos pasado nos merecemos un presente y un futuro tranquilo.

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Domingo 8 de enero de 1977, serían las 9 y media de la noche en la estación de AtochaPrisas y nervios para no perder el tren. El andén, no lo recuerdo, pero sé que era el de la derecha. Ahí estaba el tren Costa del Sol. Ese lazo de unión entre la capital y Málaga, todo ello parando por una miríada de pueblos y no tan pueblos. Mis maletas, viajaba con mis dos maletas grises. ¿Cómo es posible que llevara tantas cosas? Ah! Si, es que mi madre me quería revisar todas mis pertenencias. Que no hubiera perdido nada y que todo fuera muy limpito.

En el andén observo algo de revuelo, veo un grupo de personas que están despidiéndose. Gente de mucho dinero. Veo abrigos de pieles, alhajas, sombreros, un exceso de ostento todo moda de los 70. El padre es el que calza un abrigo de pieles, creo que zorro, pantalones de campana y sombrero de ala ancha. Hoy diría que parece un “macarra” setentero del Bronx. Ah! Debe de ser eso lo que mi madre denomina “nuevos ricos”. Del grupo destaca una preciosa chica rubia de melena larguísima y ojos claros. Me recuerda a Mari Mar, mi novieta de cuando estaba en párvulos. Veo una madre y a su hijo, son los viajeros. Nada fuera de lo normal, bueno si, demasiados aspavientos para irse de vacaciones. Mi madre me da consejos, no pierdas esto, controla lo otro no te gastes tanto dinero en el economato que las cosas no están para fiestas, dale betún a las botas que tienen que durar todo el año… Yo me bloqueo, he estado oyendo a mamá todas las navidades con el mismo “villancico”. No le presto mucha atención. Desvío mi atención al grupo de al lado, parece más interesante. Oigo un que si pórtate bien, otro no me defraudes y finalmente un no te olvidaré. Este último pronunciado con musicalidad amorosa por el “clon” de mi primera novia que pone ojitos de besugo. Con el tiempo aquel “clon” de mi primera novia lo he seguido viendo al igual que ese día, desde la distancia. He visto como ha madurado como yo, como ha tenido hijos y todo esto refugiándome en el anonimato. Ella no sabe que yo la observo, que sé todo eso de ella (…). Oigo al padre recriminar al hijo por las notas -Esto no puede seguir así Alex, no sé qué vamos a hacer contigo. Esta es tu última oportunidad-. Ahora sí que lo tenía claro, Alex va a Campillos


Dirijo el foco de mi atención a mis padres. Veo las bolsas bajo los ojos de papá. ¡¡¡Que cansado está!!! Me ayudan a colocar las cosas en el compartimento litera. Mi madre charla con mis compañeros de compartimento, les pregunta sobre sus destinos y de donde vienen, en que trabajan y que si (…) Sigo convencido que si mi madre se hubiera presentado a las oposiciones de la brigada político-social hubiera aprobado con la mejor nota. Mi madre es capaz de hacerte la misma pregunta de 25 formas diferentes y todas seguidas. Vamos que los de la KGB eran bebés de teta al lado de los interrogatorios de mamá. Oigo a mi madre encargar al más aparente de ellos mi vigilancia, que no se me pase la estación, que no me baje antes. Observo con deleite los ojos agobiados del pobre interpelado y le guiño un ojo. Mama finaliza contándole no se qué historia, de esas que nos avergüenzan a todos, de mi infancia. Afloran los colores en mis mofletes, mis orejas se encienden, entonces es cuando el desconocido me envía un guiño de complicidad. Estamos empatados.

El agobio se me está pasando, siento revuelo en el andén. Estoy en el primer coche de turista, esa forma tan peculiar de llamar a la 2ª clase. Estoy tras los vagones de primera. Mis padres están en el andén. Papá me mira con esos ojos agotados, debiera estar durmiendo. Cuando se vayan de Atocha dejará a mama en casa y después ¿para qué dormir? Se irá al ministerio. Trabaja de sol a sol, como un negro. Desde las 2 de la mañana que sale de casa hasta las 8 de la tarde que llega. De lunes a lunes. Tiene 44 años y el año pasado, cuando falleció “el caudillo”, casi no le acompaña por un triple infarto de miocardio, pero esa es otra historia. Desvío mis ojos, nunca había visto en vivo una despedida con pañuelos ¡que ridículos! Estos ricos son un poco idiotas. Veo a Alex y a su madre en la ventana bajada del coche precedente agitando sus mocos y miasmas y al resto del grupo incluida a la novia de Alex en el andén haciendo lo propio. Miro a mis padres y les hago una mueca divertida, no consigo sacarles sonrisa alguna. El tren arranca, y me perturba la serenidad de mis padres “plantados” en el andén frente a los llantos de la novia abandonada, corriendo tras el tren, el padre agitando el pañuelo de seda –algo afeminado para mi parecer, bueno ¡es que son ricos!- y hasta el primo, un chicarrón de 16, llorando. ¡Qué tragedia! ¡Qué esperpento! ¡Qué tontos! Y yo ahí mirando con tristeza a mis padres inmóviles en el andén, viendo como se empequeñecían poco a poco, Cómo la estación se aleja, como la noche se come al “Costa del Sol”.

Me aburro, veo a otros chavales del internado. Yo era el Bi-Novato, nadie se acerca a mí. Soy un apestado. Nubes se ciernen sobre mí. ¿Hasta cuándo va a durar esto? Me echo en la litera, me ha tocado la más alta, creía estar contento por estar arriba, pero después descubriría que era un error, era una incomodidad para mis nerviosos 12 años y para el confort de las dos personas que viajaban bajo mi litera. Me quedan 3 meses hasta Semana Santa… Un montón de fines de semana. ¿Para qué estudiar? Me da lo mismo apruebe o suspenda no saldré…

En mitad de esos funestos pensamientos empieza a germinar una idea, un rayo de luz. ¡Espera, no soy tan novato. El pardillo este AHORA es más novato que yo! Jejeje seguro que me quito el sambenito ese que no me deja tranquilo. Decidido bajo de la litera de un salto. Esto no es una litera campillera. Patapum! Me acabo de dar de bruces con el hecho de que estoy a casi 2 metros de altura. Salgo cojeando al pasillo. Me muevo de un lado al otro del tren. Después de un rato me encuentro a Alex entre vagón y vagón fumándose un cigarrillo negro y largo. Un rato más tarde el me informaría que era un More y a que sabía. Se lleva la mano izquierda a la boca y se quita el pitillo. Lleva un reloj color naranja butano. Un “peluco caro”. Un Loden cubre el equipamiento Levi’s; pantalón Etiqueta Roja y la camisa blanca es una Etiqueta Marrón. ¡Mira que es pijo el tío este! Le pregunto en qué curso se matricula en Campillos. Se matricula en 6º de EGB.

¡Estoy salvado! Mis ultimos momentos de Bi-Novato

… continuará …

viernes, 26 de noviembre de 2010

Me acuerdo

Recuerdo las calles, muchas calles, recuerdo las calles grandes y pequeños.
Me acuerdo de cada piedra, cada esquina, cada curva.
Recuerdo cada farola que se encuentra en línea, uno por uno,
Me acuerdo de la farola, donde la luz era intermitente. Recuerdo cada una escalera
Cada ventana, cada puerta. Me acuerdo de todas las casas que se inclina a la siguiente.
Recuerdo todos los balcones, recuerdo ESTE balcón,Esta escalera,Esta Puerta.
Me acuerdo de cada árbol, cada flor.
Recuerdo la escuela, cada patio, cada piedra, cada salón de clases,todas las ventanas.
Recuerdo nuestras habitaciones, cada una cama, una encima de otra. Recuerdo el comedor
Cada mesa, cada silla, cuchillo y tenedor,la comida.
Recuerdo cada aprender. Recuerdo cada un aseo, un
Después de la segunda, el olor.
Recuerdo la iglesia, el cine, servicio de lavandería.
El campo de fútbol, el baloncesto, el tubo verde fue de alrededor, las barras en las ventanas.
Recuerdo el calor, el polvo, el celta sin filtro.
Yo recuerdo la camaradería,amistad,fraternidad
Recuerdo a la gente de todas las edades. Pero yo sólo puedo recordar una cara.
Un rostro que siempre se imprimirá en mi mente.
Un rostro que dijo que va a ir, un rostro que me hizo feliz,
una cara que me han apoyado en los momentos difíciles.
Un rostro no se ha movido mucho en 32 años, una cara que recuerdo y todavía lo hacen.
Y todavía me apoyan.
Sí, me acuerdo de todo.
un danes en Campillos

viernes, 12 de noviembre de 2010

GRACIAS MILIKI!!!!!

A tan solo una semana de cumplir 50 años vengo a contaros un secreto, un secreto que no lo es porque no se pueda contar si no porque me da vergüenza contarlo, o mejor dicho, pensarlo, y es que estoy triste, porque no quiero cumplir 50 años!!, no me siento una señora de 50 años, no quiero ser una señora de 50 años!!!!, mi manera de ser, de pensar y de ver la vida no se corresponden para nada con el estereotipo que existe de personas de esa edad, siempre fui una persona, alegre, vital, atrevida y muy divertida, nunca representé físicamente, ni incluso mentalmente, la edad que tenía y eso me gustaba porque no quería ser "vieja", pero los 50 me tienen agobiada, alguno de vosotros me ha dicho: "piensa que sólo haces 10 lustros.." ummmmmm, lustros.... qué palabra más fea!!!! tampoco me gusta hacer 10 lustros!!!!, pero bueno....., qué idiotez!!!, hago los años que hago y gracias a que lo puedo contar..!!!!
Me viene a la memoria un recuerdo muy bonito, hace ya 8 años, cuando mis hijos eran muy pequeños, decidimos que nos gustaría que tocaran algún instrumento, ellos no podían elegir ya que con 6 y 4 años no tenían ni idea ni siquiera de lo que era un instrumento musical, por lo que aconsejados por mi familia, que son músicos de profesión, decidimos que tocaran el violín, así lo hicieron durante dos años y no se les daba mal, pero un día una amiga me comentó que iba a empezar a darle clases particulares de piano a sus hijos una profesora y que además venía a su casa, por lo que decidimos que empezaran a tocar el piano porque nos parecía un instrumento más fácil que el violín, cuando llegamos el primer día a las clases particulares nos llevamos, mejor dicho, me llevé, una gran sorpresa, esa profesora era ni más ni menos que Rita Irasema!!!, la hija de Miliki, durante 7 años Rita fué la profesora de mis hijos, e incluso durante un año también mía, ella fue la que inculcó a mis hijos el amor por la música y la que ha hecho que mi hijo mayor hoy día siga tocando el piano y que quiera "aprender a tocar como Rita".
Por qué cuento esto?, pues muy fácil, porque Rita me llevó a poder conocer de cerca la vida de una familia a la que siempre admiré, los Aragón, y por supuesto a su padre Miliki, con el que siempre me identifiqué puesto que yo he sido bastante payasete toda mi vida y me ha gustado mucho hacer reír a mi gente con mis chorradas, durante estos 7 años Rita me hablaba de ella, de su familia y de su padre como amigas que llegamos a ser, y yo veía a Miliki todos los años cuando organizaban el concierto de fin de curso que él no se perdía nunca.
La primera vez que lo vi, me dio tal emoción que no fui capaz ni de sacarle una foto, y eso que tenía la cámara en la mano para fotografiar a mis hijos en el momento que subieran al escenario a tocar, después lo iba viendo cada año más viejecito y me daba pena pensar que ya no era el Miliki de mi infancia aunque seguía igual de entrañable y de cercano, Rita me contaba que seguía haciendo muchas cosas y que no se cansaba nunca de idear nuevos proyectos, seguía sacando nuevos discos y que era feliz, por eso cuando en mis momentos de bajón me acuerdo de esto pienso en Miliki y me digo.... por qué me como el coco con la edad si los años sólo figuran en el DNI y no en la cabeza ni en la actitud de la gente?.
Si Miliki con más de 80 años es feliz y sigue haciendo felices a muchísimos niños y mayores con sus canciones, por qué yo que tanto lo admiro no puedo copiar de su actitud y no deprimirme por un cumpleaños más???
Ahí os dejo una canción que me encanta, no es de él si no para él.
Nostalgias!!!!!

GRACIAS MILIKI!!!!!