A pocas horas de volver a reencontrarme con mis compañeras quiero contaros lo que pasa por mi mente y por mi corazón.
En Junio de 1980, con mi 3º de Bup aprobado, decidí que no quería volver a Campillos, y al igual que un día mi padre aceptó mi decisión de querer ir a Campillos, sin decir ni media palabra, cambió mi expediente a Salamanca y dejé Campillos para siempre. Se que no fue una buena decisión, pues nunca volví a hacer nada más en cuestión de estudios, pero fue lo que quise en aquel momento y lo que hice.
Durante muchísimo tiempo me acordaba constantemente del colegio, pues no en vano pasé tres años de mi vida junto a un montón de amigas a las que era muy difícil volverme a encontrar en mi camino y a las que echaba muchísimo de menos. Los años fueron pasando y aunque nunca las olvidé, se quedaron en mi memoria para siempre.
Pero las nuevas tecnologías han hecho lo que nunca imaginé que pasaría: me he vuelto a reencontrar con la mayoría de mis amigas y aunque a día de hoy sólo nos comunicamos por facebook en tan sólo 24 horas nos volveremos a ver y compartiremos un día juntas.
Hoy no quiero extenderme más, mi emoción me tiene bloqueada y no me sale lo que tengo dentro, pero prometo que en cuanto vuelva de nuestro gran día os contaré todo lo que he sentido antes, durante y después.
Lo que si os dejo es mi canción para todas ellas, para mis AMIGAS
viernes, 1 de octubre de 2010
lunes, 27 de septiembre de 2010
....."DECÍAMOS AYER......"
............" Quereis ir a Campillos o al Instituto de Estepona?"
" Mejor a Campillos"
" Estais seguros?"
" Si, seguro que estudiaremos más"........
Así comienza mi "decíamos ayer"........

Salamanca, Junio de 1977, mi hermano Alberto y yo teníamos ante nosotros la mayor decisión de nuestra corta vida, el decidir dónde queríamos estudiar los siguientes años, en mi caso el BUP, mi hermano hacía entonces 2º, él sabía que pasaría su verano en Campillos, pues le habían quedado 4, pero yo tenía que pensar qué iba a hacer cuando acabara el verano.
Decidimos irnos a Campillos, no sabíamos muy bien dónde nos metíamos, lo que si sabíamos es que nos harían estudiar y por aquel entonces era lo que queríamos.
Mi hermano si era buen chaval y lo demostró a lo largo de sus dos inviernos y un verano, pues nunca le quedó nada y siempre estaba "libre", yo...... jajajaja, Os lo contaré!!!.
Llegamos a Campillos el día antes de comenzar el curso, cargados con nuestros colchones, (qué espanto de colchón!!!!, un mazacote de goma-espuma, con una funda azul y blanca de nylon, que hacía resbalar las sábanas en cuanto te movías un poco), nuestras maletas y.... nuestros nervios!!!.
Primero se quedó Alberto en su colegio, yo ni entré con ellos pues me daba pavor pensar en que luego me tocaría a mí, por lo que preferí quedarme fuera con mi padre viendo cómo iban llegando el resto de chicos, igual de cargados que nosotros.
Mi llegada a La Milagrosa, no fue muy feliz, pero la tengo medio olvidada, recuerdo a duras penas, que mi madre me acompañó a la habitación, como llegué de las primeras, pude elegir el sitio y decidí quedarme en la primera habitación que ví que no había nadie, y esa era la 1ª de la derecha.
Continuará.......
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